martes, 26 de octubre de 2010

Barcelona 1

Después de una disfrutada cena y una maravillosa noche de juegos entre cuerdas y fotos de raperas, llegó el jueves.

Salimos de casa de Zor a la hora prevista camino del aeropuerto. El trayecto fue bastante rápido, y sin ninguna prisa nos dirigimos a facturar la maleta llena de ropa y ropes :)

Aún no teníamos confirmada la plaza para el curso, pero seguros de que no tardaría esa llamada, después de comernos un buenísimo bocadillo de jamón, entramos tranquilos hasta la zona de embarques.

Pasados unos minutos, nos comunicaron que el vuelo se retrasaría. Mas tarde dimos gracias, porque sino, quizá no habríamos recibido la llamada de Kurt verificando nuestra asistencia al curso, debido a una baja de última hora. Saltamos de alegría y reímos en un regocijo alborotado e intenso mientras nuestro avión se retrasaba hasta 2 horas de lo previsto. Para nosotros, no importaba demasiado, pues íbamos con tiempo suficiente. Pero para la mayoría de los pasajeros pareció ser un momento bastante incomodo lleno de estrés y nerviosismo. Es increíble como la gente se pierde el respeto en segundos. Llegué a oír una discusión entre un pasajero y una trabajadora de la compañía, que terminaba así: Personas como tu, deberían estar en el zoo” “Y personas como tu deberían estar en el horno”. Que horror, ¿no?. En fin….

Al margen de los imprevistos, llegamos a Barcelona y allí estaba esperando Kuss. Genial!!!. Guapísima aun ya de invierno, con botas altas, vestidito de manga larga y unos labios rojos inconfundibles.

Al coche y camino a casa. Pasando por las calles de Barcelona me daba la sensación de que no había pasado el tiempo. Ha pasado poco desde la última vez. Y cada vez que vuelvo me da una sensación mas cercana. Mas familiar.

Iba recuperando visiones y olores ya conocidos. Cuando llegamos al portal, ese que tan buenos recuerdos me trae, una gran sonrisa invadió mi cara. Ya estábamos allí y los días posteriores se presentaban muy muy interesantes. Kuss abrió la puerta de su casa. Mmm, huele tanto a ellos…

Escuché la voz de Shibari y desde el antiguo ascensor, corrí a abrazarle tan fuerte como siempre que nos vemos después de algún tiempo. “Ay, peque, bienvenidos!!”, siempre añade riendo…, mientras yo engancho mis piernas a su cintura, colgada como cual mona.

Adoro llegar a esta casa, he vivido tanto en ella..!. Es preciosa, entra mucha luz, los techos son altísimos y las baldosas antiguas, de distintas formas y colores. Al fondo reina esa gran galería llena de plantitas que tanto disfruto siempre. Sin duda de los sitios mas especiales…

Allí reinaba plena la mimosa. Y aun que habían caido algunas hojitas, siguen saliendo nuevas y tiene unas flores rosadas preciosas. Me alegro tanto de que se la llevaran para cuidarla. En Madrid, no hubiese pasado el invierno. El sitio es perfecto.

Una vez acomodados, nos sugirieron un maravilloso plan. Tenían previsto acudir a una sesión de cuenta cuentos, que hacía Joshi Hioki, un japonés afincado desde hace diez años en Barcelona.

Sin duda la velada fue maravillosa. Un comienzo espectacular para un viaje inolvidable.

Al salir, fuimos a tomar algo antes de cenar. Al rato vino N. Es una maravilla. La conocimos la ultima vez que estuvimos en Barcelona y cada día me alegro mas. Sin duda es una gran suerte compartir momentos con personas especiales. Al rato ser incorporó Zor, que había tenido que quedarse a trabajar.

Subimos a casa a cenar. Me encantan las cenas en casa. Siempre nos alargamos y tenemos tertulias interesantísimas. Aún tenían judias!! :D

Al día siguiente fuimos a comer al Mosquito. Parada obligatoria. Me encanta ir a comer allí con el! Ya no tengo duda de que la sopa que el pide Zor, “ciutat” es la que mas me gusta. Yo pedí otra que estaba mucho mas sosa pero me echó de la suya y quedó una mezcla muy interesante. Por supuesto de postre dos mochis de fresa, de los cuales no me cansaré nunca. Siempre me dan nuevas ideas. Será por lo que disfruto comiéndolos. Son tan suaves, ricos y blanditos...

Después de tan maravillosa comida, Zor tenía cosas que hacer y yo me fui a deambular por el casco antiguo, al cual siempre me encanta dedicarle un paseo tranquilo, disfrutando de sus callejuelas, donde siempre encuentro cosas interesantes y músicos dando vida a las placitas de alrededor. Volví a la plaza del Rey y a las rejas de la consejería de Aragón. Un escalofrío me hizo viajar…


Tenía especial interés en volver a visitar una corsetería en la calle Baños nuevos, que data de los años 60, en la cual están liquidando todos sus artículos. A diferencia de la ultima vez, estaba la dueña, la cual me atendió de forma exquisita y acabé encontrando una faja preciosa. La última de mi talla, que me quedaba como anillo al dedo. Me parecía tan romántico que hubiese descansado durante 40 años en alguna caja de un almacén hasta ese momento…….

Contenta, continué mi paseo. Iba atardeciendo y la ciudad cambiaba de color. Comenzaron a encenderse las farolas. La ciudad brillaba. Decidí parar antes de dirigirme a casa para tomar un café. Tranquila, disfrutando del momento, pensaba en como acontecerían los próximos días. Estaba tan feliz!

Cenamos los cuatro juntos. Disfrutamos de una velada tranquila, con risas canciones y parodias.

El viernes por la tarde quedamos con Braxter y Sr. Interior. El cual volvía a su tierra después de haber acudido al curso de Osada Steve, para que nos contara impresiones. Estaba tan contento!

Ya se notaba ese nerviosismo propio y fruto de la espera y el deseo. Cogimos un taxi que nos llevó hasta el Rosas 5. En la esquina de la calle había un grupo de personas cenando. Entre ellas Kurt, Alfil, Elora, Tentesion y algunas mas que acudirían al curso. En el reconocimiento, paré en la figura de un señor especialmente reconocido por fotos. Sin duda era Osada Steve. El cual se levantó serio pero amablemente a saludarnos. Me sentí muy afortunada y agradecida. Acabábamos de conocer al Gran Osada Steve Sensei!!! No podía creerlo!

A los pocos minutos nos dirigimos al local. El curso se daría en la mazmorra del Rosas y después de prepararnos y descalzarnos, acudimos puntuales a la cita.

Lo habíamos conseguido!!

5 comentarios:

Zor dijo...

He escrito mi post sin leer el tuyo y son tan diferentes!!! es una pasada como ele stado mental influye en las cosas. Yo recordaba ir al aeropuerto a toda prisa, pero es porque yo estaba supernervioso. Y cosas asi :)

Que buenos recuerdos.... voy a seguir escribiendo la continuacion del mio!!

C {Milady} dijo...

Llevo larga rato escribiendo y borrando, una y otra vez, no se como expresarme. Me alegro mucho lo bien que lo habeis pasado. Bss

edelweiss mei dijo...

Si, cierto. El estado mental hace que vivamos nuestras propias realidades :-)

Bss

Muchas gracias, se que te alegras de corazón. Tq

Lily dijo...

:) muaaaaaaak!

mochifans

edelweiss mei dijo...

Lily!!!

Jajajaja. Siempre habrá unos mochis para ti!!!

Muakssss