martes, 17 de mayo de 2011

Ama-polas

Hacía días que desde la carretera observaba un campo de amapolas. La estampa es preciosa. Un mar rojo de grandes dimensiones que abarcaba ambos lados de la N-III.
Comentamos en varias ocasiones de que forma podríamos llegar. Nunca habíamos visto uno tan grande.Parecía ser un coto privado, pués había una valla rodeándolo.

El domingo disponíamos de un día libre al completo y decidimos ir en busca del "rosado perdido" :))

Aunque está cerca de casa, hay que llegar en coche, asique una vez hubimos aparcado, buscamos el mejor sitio por el que empezar a acercarnos. Bordeamos una finca del ministerio de agricultura o algo así. Ibamos dejando millones de amapolas a nuestro lado, hasta llegar a un tunel de hormigón que parecía traspasar la carretera por debajo. No se veía absolutamente nada y ya en la boca se notaba el gran cambio de temperatura y el olor a humedad. Tuvimos unos instantes dubitativos. ¿Entramos o no?, nos daba miedo sobre todo que hubiese un pozo o alguna oquedad y a ver quien nos sacaba de allí....
Finalmente de la mano, nos dispusimos a adentrarnos en el oscuro tunel con la única luz del móvil. El cual, como es lógico no tenía cobertura. Fuimos agachados y alumbrando sobre todo al suelo. Se escuchaba perfectamente cuando pasaban los coches por encima y cualquier ruido hacía bastante eco. Ibamos tropezando con cosas. En una ocasión metí el pie en un gran charco, con la buena suerte de que mis botas tenían un agujerin. jajaja.
Después de un rato, vislumbramos la luz del final. Bien!! ya hemos llegado -dijimos-. Pero no. El tunel nos había desviado hacia el lado contrario de allá dónde queríamos ir. Asique subimos a un punto mas alto y buscamos el campo de amapolas que se había quedado un tanto lejos. Cruzamos una carretera y después anduvimos por el campo un rato. Había muchisimos conejos y un sin fin de flores de todo tipo. También cardos y ortigas, las cuales dejaron algún recuerdo en las piernas de 8 (lección: no vayas al campo en pantalones cortos, cuando vas de aventurilla :))).
Ibamos viendo como nos acercábamos al gran mar rojo. Teníamos la esperanza de que en algún momento la valla que dejábamos a nuestro lado se terminase, pero no fué así. Asique cuando ya tuvimos el objetivo delante decidimos saltarla. Después de todo, no íbamos a quedarnos fuera.
Asique con la sensación de estar haciendo algo que no estaba del todo bien, nos pusimos a correr y a reir, como si hubiésemos encontrado al mejor de los tesoros. Al fin y al cabo para nosotros era así.
Pasamos allí un rato, haciendo fotos y recreándonos entre tanta visión bonita. Cierto es que era mucho mas impresionante desde la carretera, pero habíamos llegado.
Habiendo terminado con nuestros objetivos, nos dispusimos a volver. Encontramos otra salida distinta a la inicial y decidimos probar suerte. Nos llevaba directamente a la finca de la que habíamos partido pero por otro lado. Teníamos que darnos prisa en saltar un muro, pués unos metros más alante estaba el coche de los que supusimos eran personal de seguridad. Ya a salvo y en territorio aparentemente libre, comenzamos la vuelta. Tras unos metros observamos que dos personas nos seguían. Llevaban dos perros que comenzaron a ladrar. Bueno, pensamos, mientras nos suelten a los perros y no nos den un perdigonazo en el culo, vamos bien....
Efectivamente soltaron a uno de los perros, el cual vino corriendo. Era un mastin blanco, precioso. Llego con aires bravucones, pero al llegar a nuestros pies pareció relajarse tras nuestras palabras mimosas....jajaja, fué muy muy gracioso. El super mastín guardián de la finca, desecho en zalamerías moviendo el rabo como si tuviese un motor..... :)) Al señor guardian pareció no gustarle mucho y vino hacia nosotros montado en un quark. Al llegar nos comentó que no podíamos estar allí. Después de algunas palabras, ambos contínuamos nuestro camino no sin antes encontrarnos otra traba. Una nueva vaya que tuvimos que volver a saltar. Menudo día de saltos, jajaja
Después de una hora, llegamos al coche, el cúal nos esperaba a la sombra tal cuál lo habíamos dejado. Camino a casa entre risas y comentarios, paramos a comernos un helado para reponer fuerzas.....
Sin duda una tarde sin igual y muy muy divertida!

Hasta la próxima......





4 comentarios:

Mario y valentina dijo...

Aprendí bien la lección de no llevar pantalones cortos cuando vas de monte. Pantalones largos, camiseta de mangas, pañuelo en el cuello y en la cabeza, y muchas veces, hasta con guantes. Y no solo por las ortigas o plantas con pinchos, sino tambièn por las garrapatas.
Amapolas... es el segundo año que me pierdo las amapolas del sitio donde vivo. Eso si, en mi casa, no tengo que entrar en ninguna finca privada ( bueno, el terreno es de alguien, pero no hay vallas ni alambradas). También hace dos años que me pierdo los almendros en flor...
Besinos.

Alex dijo...

Las fotos son bellisimas y la del chico podría titularse: Adán en el Paraiso.
Las dificultades de llegar hasta allí seguro que valieron la pena.

edelweiss mei dijo...

Cuánta razón, y que peligrosas son las garrapatas!

Me encanta estar cerca del campo.Los paseos por la naturaleza siempre nos acercan a nosotros mismos....

Un besin :)

edelweiss mei dijo...

Gracias Alex, Estoy contigo, entre amapolas, 8 tenía un brillo especial.